lunes, 7 de julio de 2014

¿Por qué? porque es de justicia

Mi familia ha sido más de derechas que Blas Piñar así que yo toda la vida he votado a la derecha por comodidad, por no pararme a pensar realmente lo que siento frente a las cuestiones que nos afectan en política.
Así fue hasta la gran crisis del ladrillo donde la política aparecía por todos los rincones, concentraciones en Sol, escraches, plataformas de afectados por la hipoteca, asambleas ciudadanas... es imposible no darse por enterado y no tomar parte políticamente en estas cuestiones.
Así, de un lado tenia mis convicciones heredadas que, más que dar la razón al gobierno, simplemente me pedían no meterme en esos asuntos y de otro lado lo que el corazón me iba diciendo.
Veía familias expulsadas de sus casas y gente que se suicidaba al no poder pagar la hipoteca al banco mientras miles de casas seguían vacías, estudiantes que tenían que cambiar de colegio porque lo cerraban o universitarios protestando porque subían sus matrículas mientras hay un paro juvenil del 50%, recortes en sanidad a la vez que hay hospitales sin médicos, recortes en las prestaciones por desempleo, leyes que aumentan la inseguridad laboral y que abaratan el despido, subidas de impuestos a la vez que se conceden amnistías fiscales, millones de compatriotas en paro y sin posibilidad real de encontrar trabajo, familias enteras viviendo en la miseria y, lo que más me llegó al alma, ver como sí que había dinero para pagar 60.000 millones de euros a la banca de dinero público.
Así que me paré a analizar las políticas que nos han llevado a esta situación y todas llevaban a una misma conclusión. Mientras hay dinero, las políticas sociales son decentes, pero cuando hay crisis, el dinero se les quita a los que menos tienen para seguir manteniendo los negocios del gran capital. En otras palabras, los políticos gobiernan para los poderosos y a mi no me gustaba ser parte de eso.
Ahora día a día me paro a pensar cada una de las situaciones que antes daba por sentadas y, cuanto más pienso más me siento identificado con la izquierda. He de reconocer que está siendo un viaje muy interesante, y he revisado la historia con una nueva perspectiva, he visto la revolución proletaria con otros ojos, he leído las barbaridades que el liberalismo ha hecho en América latina, he sufrido con la matanza de bananeras en Colombia y he odiado a la UFCO,
Ha sido algo muy parecido a desconectarme de Matrix y ver que a los pueblos nos han tratado siempre como meras baterías que producen para el poder. Nos dan migajas y nos muestran una realidad complaciente mientras se oculta la fea verdad. Ahora que la realidad nos ha alcanzado el sistema no puede mantener la ilusión por más tiempo y se muestra sin miramientos, sin esa impostura de bondad y dedicación, nos tratan como lo que quieren que seamos, baterías que producen y que sean reemplazables.
Otra cosa que me llama la atención es la resistencia que he encontrado en amigos y familiares a reconocer esa realidad. Cuando les planteas cuestiones de justicia como el sufrimiento de los desahucios, la pobreza de las familias, la desnutrición infantil, las jubilaciones millonarias de los banqueros, huelguistas condenados a años de prisión por nimiedades. Todos sin excepción recurren a la justificación con excusas, cuanto menos, dudosas... que si no hay tantos desahucios como se dice, que si hay comedores sociales para los niños, que si siempre ha habido clases y que los banqueros cobran lo que merecen, que si los huelguistas son violentos peligrosos que tienen lo que se merecen, que las medidas que se toman son dolorosas pero necesarias...
Siguiendo con el paralelismo, los que aun están enganchados a Matrix lucharán por mantenerse conectados, por seguir viendo esa realidad que nos quieren presentar y no saber que son simples pilas que producen y que, en caso de mal funcionamiento, serán reemplazadas e ignoradas por el sistema.
Por desgracia, una vez desconectado de Matrix no puedes volver a engancharte, debes seguir viviendo consciente de la fea realidad y, en la mayor parte de los casos, luchar por mejorarla.

domingo, 6 de julio de 2014

Memoria de pez

Bush hijo, junto con Blair y Aznar, articularon la invasión de Irak para destituir al dictador Shadam con el argumento de que tenía armas de destrucción masivas.

Después de miles de muertos (soldados y civiles) y de mandar inspectores internacionales por doquier no aparecieron las armas por ningún sitio.

¿Alguien de los gobiernos de EE.UU., Reino Unido o España ha pedido perdón al pueblo iraquí?